Una ola es la fuerza de los sucesos que llega a la vida de la criatura. Este movimiento anuncia que los acontecimientos poseen un ímpetu que no puede ser detenido, pues se imponen con la propia naturaleza de lo que ocurre.
El alma encuentra en este movimiento el reflejo de su propia capacidad de recibir lo que la Providencia dispone. La agitación que el sueño trae es solo la señal de que el curso de los días está cambiando de dirección. La paz es posible si la criatura se deja llevar por la corriente con abandono. Que la ola sea el signo de un cambio de rumbo.
El desasosiego se hace más evidente cuando la criatura ve olas agresivas, olas bravas del mar o marejadas fuertes, pues el ímpetu de lo que sucede se siente como una sacudida que turba la quietud del corazón.
Las olas tranquilas, las olas de mar pequeñas y las olas del mar tranquilas aportan una calma necesaria al dictamen principal, porque su movimiento suave permite que el alma encuentre un sosiego que no se ve alterado por el cambio.
Una ola grande, una ola de mar grande o una ola grande de agua añade una sensación de importancia a lo que está por venir, pues el tamaño del movimiento señala que el suceso que se avecina tiene un peso mayor en el destino.
El hecho de surfear olas o nadar entre olas indica que la criatura está haciendo frente a los choques que se avecinan, lo que le permite avanzar con su propio esfuerzo entre las corrientes.
Si la criatura experimenta ser arrastrado por una ola, el dictamen se vuelve un aviso de que la fuerza de los acontecimientos puede llevar a una pérdida de control sobre el propio camino.
La presencia de olas gigantes o de olas inmensas del mar señala que la vida se enfrenta a una transformación tan profunda que obliga a la criatura a buscar un nuevo camino.
El espíritu siente el peso de la pesadumbre cuando la criatura ve una ola de agua sucia, las olas turbias o las olas de agua negra, pues la falta de claridad en el agua refleja una confusión que nubla la visión.
Ver olas en un lago o olas en una piscina cambia el sentido del sueño hacia un reposo que se ve brevemente interrumpido, pues el movimiento ocurre en un lugar que debería ser de calma.
La luz del alma encuentra un espejo en las olas de agua limpia, las olas cristalinas o una ola gigante de agua clara, pues la transparencia de la corriente devuelve una sensación de alivio y paz.
Si la criatura logra escapar de una ola gigante, el sueño indica que se ha conseguido evitar un desorden que amenazaba con romper la estabilidad de su camino.
El miedo no tiene peso ante olas gigantes que destruyen o olas gigantes o tsunamis, pues la ruina que estas imágenes sugieren es solo la demolición de lo que ya no puede sostenerse.
El dictamen se vuelve más tajante cuando aparecen olas que revientan, pues el choque repentino de la fuerza contra la realidad señala un suceso que no admite demora.
Cuando el sueño muestra olas que entran en la casa, el movimiento de los sucesos toca la intimidad más profunda de la criatura, alterando el estado de su propia vida y de su familia.
Para su significado más general: Soñar con mar
Estaba en una casa, que entiendo era mia, frente al mar. De pronto una tormenta, mar ntempestuoso con olas grandes ,masas de agua moviéndose, olas grandes y fuertes azotando las ventanas del segundo piso de la casa. El agua del mar se veía a nivel del segundo piso. Las olas grandes y fuertes pasando por sobre el techo y recogiendose, aún así la casa resistía de forma impecable estoica y yo dentro con otras dos personas, yo me sentí tranquila a pesar de todo y eso le trasmiti a los que estaban conmigo
Querida Jimena,
He leído tu sueño despacio. Que salga algo bueno de todo esto.
Tu sueño gira en torno a una desgracia, un estilo de vida y paciencia. El sueño revela que se encontrará rodeado de pena y desgracia. Tu estilo de vida tiene algunas cosas que merece la pena revisar y reordenar. Tendrás que tomarte con paciencia los asuntos laborales que no acaban de convencerte.
Un «gracias» en los comentarios basta.