El duende llega para recordarte que hay cosas que se escapan de la mano sin que la razón las alcance. Este sueño habla de la burla de lo pequeño, de esas pérdidas que no se comprenden y que parecen burlarse de la voluntad de la criatura.
En la confusión de lo que no se puede sujetar, el alma busca una quietud que el mundo le quita con engaños sutiles. El corazón encuentra la necesidad de la paciencia cuando lo que se pierde parece un enredo sin sentido. Que la Providencia guíe tu mirada para que lo que se pierde sea solo lo que no te pertenece.
Los duendes que atacan traen una confrontación directa de las posturas. La criatura siente en este sueño la necesidad de proteger su propia integridad frente a una embestida que busca su desorden.
El duende que se esconde muestra un sueño donde la pérdida se vuelve una sombra que evita ser vista. El hecho de que el símbolo se oculte añade a la burla la dificultad de no poder confrontar aquello que te inquieta.
La inquietud que empuja al alma hacia una urgencia es lo que manifiesta el duende corriendo. El movimiento de este sueño añade la sensación de que la criatura se encuentra bajo una presión que la obliga a no detenerse.
La presencia de el duende irlandés añade a la búsqueda de lo que falta una promesa de gracia que llega sin aviso. Este sueño carga la aparición de bienes inesperados con una nota de alegría.
El sueño de un duende malvado, de duendes malos o de un duende feo añade una carga de hostilidad a la pérdida. En estos casos, la burla deja de ser un misterio para volverse una dificultad que se presenta con rasgos de mezquindad.
El duende que juega le dice a la criatura que no debe angustiarse por lo que se va, pues lo perdido es solo una distracción sin importancia. Al tratar el suceso con una actitud liviana, el desengaño se vuelve algo pequeño que no logra tocar la paz del alma.
Los gnomos presentan a la criatura la posibilidad de encontrar una ayuda que estaba guardada en lo profundo. Este sueño añade la idea de que, tras una pequeña trampa, puede esconderse un tesoro para el espíritu.
El duende muerto es un sueño donde la burla y la pérdida han cesado para dar paso al silencio. Al no haber ya movimiento ni engaño, el símbolo deja de ser una distracción para volverse un vacío que invita a la quietud.
Un duende dorado es un sueño que cambia el sentido de la pérdida hacia un hallazgo inesperado. La luz de este color añade la alegría de descubrir un recurso que estaba oculto para tu bien.
Un duende gris trae a la criatura una sensación de falta de claridad en lo que se pierde.
Atrapar un duende supone un intento de la criatura por sujetar lo que es por naturaleza esquivo. Este sueño añade la voluntad de dominar lo que no se puede prever, buscando que el azar no gobierne el corazón.
Para su significado más general: Soñar con criatura
Hola buenos días, soñé que estaba haciendo algo importante y de repente donde tenía mi coche me lo encontré abierto por 3 duendes gigantes buscando supongo que robando tampoco lo se, pero buscaban algo en mi coche y me levante bastante frustrada o ansiosa o algo, al final les acabe echando del coche..
Mi Querido,
Tu sueño es tensión, desarrollo y buscar. El sueño significa que puede que hayas estado bajo mucho estrés y tensión. Necesitas nutrir tus relaciones con tu familia o amigos y desarrollar nuevos lazos. Estás buscando o persiguiendo algún deseo interno, ya sea emocional o físico.